Solar Impulse: el sueño de un futuro sin emisiones contaminantes tiene forma de avión

Solar Impulse: el sueño de un futuro sin emisiones contaminantes tiene forma de avión
Solar Impulse: el sueño de un futuro sin emisiones contaminantes tiene forma de avión.

Persiguiendo los límites de lo posible, adentrándose en lo desconocido para llevar a cabo un proyecto inviable según los expertos. Bertrand Piccard y André Borschberg demostraron que el mundo puede funcionar con tecnologías limpias. Ambos crearon el programa ‘Future is clean’ para lograr algo que todavía parece imposible: el Solar Impulse. El primer vuelo solar alrededor del mundo impulsado sólo por el astro rey, sin combustible ni emisiones contaminantes.

Del Solar Impulse al Solar Impulse II

Piccard es médico psiquiatra, explorador y aeronauta. Ha logrado realizar el primer vuelo interplanetario en globo sin escalas y es el padre del Solar Impulse, un proyecto que vincula la ciencia con la aventura para promover tecnologías limpias. Por su parte, Borschberg es ingeniero y emprendedor. Posee una sólida experiencia en la creación y la gestión de empresas, como también la tiene de piloto. Su pasión por la aviación y su interés en buscar soluciones innovadoras lo han llevado a diseñar, construir y organizar las misiones de vuelo de los aviones Solar Impulse II.

Solar Impulse II ha sido capaz de desarrollar tecnologías que dan soluciones válidas a los múltiples desafíos

Un ingeniero supervisa los detalles antes de despegar.

La idea se concibió en la mente de Piccard en el año 1999, cuando se definió el alma del proyecto: crear un icono en el campo de las energías renovables. El objetivo de Solar Impulse II es demostrar que las tecnologías limpias tienen el potencial para generar un cambio sin precedentes. Cuando la iniciativa empezó a coger forma en 2003, la industria de la aviación pensó que no era factible. Sin embargo, el espíritu emprendedor y aventurero de Piccard y Borschberg les llevó a buscar alternativas en otra parte. Gracias a un equipo diversificado y con una perspectiva proactiva, así como una amplia red de contactos. Solar Impulse II ha sido capaz de desarrollar tecnologías que dan soluciones válidas a los múltiples desafíos que afronta la sociedad.

El equipo Solar Impulse cuenta con cerca de 90 personas, incluyendo 30 ingenieras, 25 técnicas y 22 controladoras de misión, apoyadas financiera y tecnológicamente por más de cien socios y asesores. Cada rama del equipo tiene un papel clave. No es ciencia ficción, pero es lo suficientemente excéntrico como para evocar las emociones de la gente implicada en el proyecto y utilizar su adrenalina como motor.

El equipo Solar Impulse cuenta con cerca de 90 personas.

El equipo Solar Impulse cuenta con cerca de 90 personas.

La aventura del Solar Impulse II

La expedición del Solar Impulse comenzó el 9 de marzo de 2015 en Abu Dabi. Desde la capital emiratí, el aeroplano voló hacia Omán, India, Birmania, China, Japón, Estados Unidos, España, Egipto. 505 días después regresó a su punto de partida.

El Solar Impulse II voló de día y de noche exclusivamente con energía solar. Según sus promotores debe servir para concienciar sobre las potencialidades de las energías renovables. “Las tecnologías limpias que utiliza el avión para volar podrían también ser utilizadas en la tierra, ya que reducen el 50% del consumo de energía a nivel global… Pero para esto, necesitamos coraje político y espíritu pionero”, señaló Borschberg.

No es el primer avión que utiliza la energía solar para volar. Es la primera aeronave capaz de seguir volando fuera del horario diurno utilizando solo la energía almacenada. Además, es el más grande pero menos pesado, de las que se han construido hasta el momento. Su envergadura consta de alas de 72 metros, como cinco autobuses puestos en fila, y pesa 2’3 toneladas, o el peso de dos coches vacíos. La velocidad media que puede alcanzar es de sólo 75 kilómetros por hora.

Solar Impulse II sobrevolando el Taj Majal, el mausoleo más famoso del mundo.

Solar Impulse II sobrevolando el Taj Majal, el mausoleo más famoso del mundo.

Los efectos del Solar Impulse

Las soluciones energéticas desarrolladas en el proyecto ya se pueden aplicar en redes eléctricas, automoción, casas e incluso equipos informáticos. “Todas las tecnologías desarrolladas con nuestros socios, tales como motores eléctricos con un 97% de eficiencia, lámparas LED para el sistema de iluminación público o privado, la espuma de aislamiento extremadamente eficiente que reduce el consumo, los materiales ligeros y las baterías de alta densidad energética, entre otras, se pueden utilizar en tierra para contribuir a un mundo más limpio y sostenible”, afirma Piccard. Según el científico, resolver el problema del cambio climático no es caro y supondría la creación de beneficios y empleo.

Los estudios realizados por el programa evidencian que el cambio climático, y en particular las emisiones de CO2, está causado fundamentalmente por el uso ineficiente de las fuentes de energía. Si esta práctica obsoleta se reemplazara por alternativas más modernas y punteras como las usadas en el Solar Impulse II, las emisiones de CO2 a nivel mundial se reducirían a la mitad.

Lo aprendido con el Solar Impulse contribuirá a hacer un mundo más limpio y sostenible.

Solar Impulse ha demostrado que las energías renovables pueden ser una alternativa de futuro.

Sin duda, esta historia podría haber inspirado a Julio Verne. A quien tal vez le hubiera parecido atractiva la idea de darle la vuelta al planeta, en un avión imparable y revolucionario movido por el sol.

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