Gonzalo Bernardos: “Lo que hacen los políticos en España poco tiene que ver con el desarrollo económico”

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El economista Gonzalo Bernardos contextualiza el mundo inmobiliario español y catalán diez días después de que Donald Trump jurase su cargo como presidente de los Estados Unidos y varios meses después de que el Reino Unido decidiera en referéndum salir de la Unión Europea.

 

Oi Magazine: ¿Qué piensa de Donald Trump?

Gonzalo Bernardos: El sr. Trump ha hecho una cosa que es relativamente sencilla en política, vio a la gente descontenta, hizo una encuesta para saber por qué estaba descontenta, y le dijo que lo iba a solucionar, a mí me recuerda a Podemos. Podemos ha identificado los problemas, lo que no ha identificado son las soluciones, Trump tres cuartos de lo mismo. Tal como pasaba en el 79, Carter había dejado la moral del país bajo mínimos, Reagan hizo un programa de nacionalismo económico y un programa para subir la moral. Esto es lo que ha hecho Trump y yo creo que esto es por lo que ha sido elegido. Económicamente hablando, es imposible que cumpla lo que dijo que haría: no puede bajar el impuesto de sociedades del 35 al 15, no puede bajar el tipo máximo del IRPF de 39,5 al 33, no puede meter un plan de infraestructuras de 500 mil millones de euros y reducir el déficit público a 0. Es mentira.

 

O.M.: ¿Y en cuanto a sus medidas proteccionistas?

G.B.: Lo que hará en general es que los precios de los bienes en EEUU sean más altos y por lo tanto generará la subida de la inflación, subirán los tipos y llevará la economía en recesión, y donde dije digo, digo Diego y cambiará de política.

 

O.M.: ¿En relación a España?

G.B.: En principio no es malo para España, ya que si cumple con el plan de infraestructuras de 500 mil millones de euros provocará un elevado déficit público y ese será un problema para EEUU, pero hará de motor de la economía mundial.

 

O.M.: Inglaterra con el Brexit, ¿qué perspectivas tiene?

G.B.: El gran Londres va a tener una recesión inmobiliaria importante, una bajada de los precios de los inmuebles impresionante, va a tener, si no pasa nada extraño, aunque desprecien un poco la libra que ya lo están haciendo, una recesión económica, porque las multinacionales cuando vean que esto va en serio se van a marchar.

 

O.M.: Y esto, ¿qué significa para España?

G.B.: En este contexto, para nosotros en España fantástico, porque algunos inversores inmobiliarios que han invertido en Inglaterra, invertirán aquí, bastantes. En el Reino Unido va a haber una crisis importante. El inmobiliario va a bajar mucho, muchas promociones que están haciendo en Londres se las van a pegar, porque Londres está lleno de grúas, y se vende como zona exclusiva aquello que nunca lo ha sido, en el centro de la ciudad está Westminster, es zona de lujo, si pasas el puente no hay nada, pues ahora ya es zona de lujo. Es un concepto muy americano y forma parte de que la distancia de la parte buena y la mala es solo una acera y ya veremos como el mercado lo asume.

 

O.M.: ¿Qué piensa del sector inmobiliario en España? ¿Y del constructor?

G.B.: El constructor tiene dos tipos principales: el residencial y la obra pública. En el residencial la economía se está recuperando paulatinamente, en el 2006 hablábamos de 100 mil construidos, en el 2017 de 175 mil, es una cifra que su crecimiento es paulatino y significativo porque partíamos en 2013 de 33 mil. Una cifra normal de viviendas en España es de 350 mil para una población que no decrece sino que aumenta y la población decrece o aumenta en función de la economía: si la economía va mal baja la población, hay emigración neta, cuando la economía va bien la población aumenta, porque hay inmigración neta. Desde esta perspectiva lo que se espera es que en 2017 haya 375 mil, en 2021, 850 mil construidos y lo que se ve es una expansión del mercado inmobiliario que como mínimo durará hasta el 2020, porque la economía española de aquí al 2020 va a crecer entre el 2,5 y el 3,5. En los años en los que el petróleo baje mucho, estaremos en los 3,5, los años en que suba estaremos en ese 2,5.

 

O.M: ¿Podemos decir que no viene otra crisis financiera?

G.B: Hay mucha gente que piensa que va a haber otra crisis, igual que algunos economistas, pero se equivocan. Estamos viendo que en bolsa, en el mercado inmobiliario, en decisiones de consumo, cualquier aspecto negativo se sobrevalora y cualquiera positivo se infravalora. Además desde el gobierno, Luis de Guindos ha sido el principal enemigo de la economía española este año, porque todo el rato ha estado diciendo: esto va a peor, esto va a peor y va a peor porque no hay gobierno y porque no hay gobierno… a pesar de esto la economía en el 2016 subió lo mismo que en el 2015, y ha dado una gran lección: lo que hacen los políticos en España tiene poco que ver con el desarrollo económico.

 

O.M: En el sector de las viviendas de lujo, ¿cómo está la situación?

G.B: Por un lado los inversionistas extranjeros deciden invertir en casas de lujo en Madrid o Barcelona, porque es mucho más barato que en sus países, comparando precios. Lo que no tienen en cuenta son las rentas y no comparan las perspectivas económicas. Para este colectivo el resto de España no existe. Además, el Ayuntamiento de Barcelona en vez de facilitar las cosas las dificulta, como en el caso de la cadena hotelera Four Seasons. Por otro lado, los inversores españoles, que disponen de capital para invertir en una vivienda de lujo, piensan en Pedralbes, La Bonanova o Ciutat Vella para ponerlos en alquiler por su alta rentabilidad. Aunque dado que en 2018 previsiblemente Barcelona va a estar quemado en el aspecto inmobiliario, mucha inversión de este tipo se hará en otras zonas cercanas como Sant Cugat, Matadepera, Gavà y el Maresme. Así pues, la gente que tiene la estrategia centrada en Barcelona va a tener que hacer un cambio, porque las perspectivas de conseguir plusvalías en esta ciudad van a ser relativamente escasas en comparación con las perspectivas de obtener plusvalías en otros lugares.

 

O.M.: ¿Cuál podría ser una buena alternativa?

G.B: Si yo soy una persona clarividente y la demanda me tiene confianza, yo te sigo ofreciendo Barcelona, pero oye te comienzo a ofrecer otras cosas como Sevilla, te empiezo a ofrecer sobre todo Valencia, cosas impresionantes en las islas, no Mallorca, sino Tenerife y las Palmas, y me vuelvo más global. Ya no puedes tener una tienda y esperar a que te vaya como le va al barrio: hay cosas que se queman y cosas que les va muy bien. Prácticamente, nadie sabe que el sitio donde más viviendas se vendían en zona turística era Murcia y en capital Zaragoza hace unos meses.

 

O.M.: ¿Por qué?

G.B.: Porque la gente no se dedica lo suficiente a mirar estrategias, a recopilar información de cómo va a ir el mercado. Desde la perspectiva inmobiliaria, lo que hay que tener claro en primer lugar es tener una buena estrategia y en segundo es tener información y ver si la estrategia que se quiere realizar es compatible con la información existente, sabiendo que la información te dice lo que ha pasado, pero no te dice lo que pasará y siempre adelantarte a los demás. No se trata de disfrutar del momento hay que preguntarse si eso va a seguir y hasta cuando, y que he de hacer para que aunque cambie la situación en el mercado a mí me favorezca.

 

O.M: ¿Ahora es comprar mejor que alquilar?

G.B.: Sí, o incluso mejor en el 2013 antes de que subieran los precios, pero es el mejor momento porque hay un instrumento financiero que no ha habido nunca antes: un tipo de interés fijo fácilmente conseguible al 2% a 30 años y en ese tiempo lo que puedes conseguir es que pase lo que pase en los tipos de interés tú siempre pagues lo mismo. Cuando de aquí a 3-4 años se normalice la inflación, ya estará entre el 2,5 y 3, entonces si has pagado un tipo de interés del 2 y la inflación está en el 2,5 la hipoteca te sale gratis y el banco te paga un viaje a París, entonces evidentemente tú coges y aunque no lo necesites solo con motivo inversión, ya te interesa comprarla, porque te va a salir gratis lo que vas a pagar de endeudamiento.

 

O.M: ¿Qué tal que coja un local comercial en Barcelona?

G.B. Hoy por hoy es mucho mejor en materia de combinación seguridad y rentabilidad una vivienda que un local, un local te puede dar mucha más rentabilidad, pero hay muchas posibilidades de que lo tengas vacío. Una vivienda te dará menos rentabilidad, pero la vas a tener siempre ocupada y la rentabilidad va a ir creciendo, la rentabilidad del local es dudoso que pueda aumentar significativamente, porque el mercado de Barcelona son dos: la zona donde hay turismo y donde no la hay: entonces, por ejemplo el que se está cogiendo muchos las manos es el que ha alquilado por precios muy elevados en la Diagonal, no hay paso de turistas.

 

O.M.: Y, ¿qué pasa con el alquiler?

G.B.: El alquiler en 2016 subía en ritmos del 20%, la mayoría querrá renovar este año: les va a coger un infarto porque del 2012, que fue la última renovación si estaba con la ley de arrendamientos antigua, en la actualidad, les va a subir el 40  o el 50%. Va a tener que dejar su vivienda e irse a otro sitio, y para esa gente es el momento de decir: “por ese dinero que estoy destinando al alquiler, ¿no me vale más la pena endeudarme y comprarme una vivienda aunque sea fuera de Barcelona?”. Yo creo que mucha gente hará esto. Hoy en día aunque parezca mentira la demanda de alquiler está sobredimensionada, y la demanda de compra esta infradimensionada, por lo tanto mucha demanda de alquiler se va a ir a la demanda de compra. Este año con un gobierno, con el que se supone que va a haber una cierta estabilidad económica, con unas perspectivas en el trabajo que en principio no van a ir a peor, la sociedad se va a tranquilizar y va a tomar decisiones más sensatas, pensando no en lo que pasaría en una etapa de crisis, sino en lo que pasa en una etapa de cierta expansión económica, y conseguirá que esa demanda totalmente sobredimensionada del alquiler se pase a la compra.

 

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