Lorenzo Quinn, creador de las manos que sujetan Venecia

El creador de 'Support' las manos de Venecia
Lorenzo Quinn

Dos enormes manos emergen del Gran Canal de Venecia y, ante la mirada atónita de los transeúntes, sujetan con sus dedos colosales la fachada del famoso palacio hotel Ca’Sagredo. Impiden, simbólicamente, que el edificio sea engullido por las aguas del canal. Un concepto que se ajusta a la realidad: los tesoros arquitectónicos de la ciudad italiana están abocados a perderse para siempre si los efectos del cambio climático no disminuyen. Se llama ‘Support’, ‘Soporte’; ha sido inaugurada con motivo de la Bienal de Venecia y es la primera escultura instalada en este lugar tan especial. Se expondrá hasta el 25 de septiembre de 2017.

El padre de esta espectacular obra es el artista italiano Lorenzo Quinn, hijo del célebre actor mexicano Anthony Quinn. Y es que a pie o en góndola es imposible no fijarse en estas dos manos, a las que el escultor figurativo de vanguardia dio forma inspirándose en las de su hijo de once años. Así pues, la fragilidad y la fortaleza que representan las manos humanas exponen la necesidad de lograr un compromiso intergeneracional ante las catástrofes naturales que acechan al mundo.

Oi Magazine: detrás de estas imponentes manos se intuye la incertidumbre de un padre preocupado, ¿Es así?

Lorenzo Quinn: Sí, por supuesto. A los padres nos angustia pensar en qué futuro les estamos dejando a nuestros hijos. Decidí tomar como molde las manos de Anthony (su hijo de once años) porque son las manos de un niño, y los niños son el futuro. Siempre he pensado que el mundo no es nuestro, es un préstamo que ellos nos han hecho.

La creación de esta obra levantó una gran expectación

La creación de esta obra levantó una gran expectación

OI: ¿Qué significado toman las manos en ‘Support’?

LQ: La escultura pretende sensibilizar a la sociedad sobre los efectos destructivos del cambio climático. Son manos de apoyo a Venecia, pero subjetivamente dirigido a la sociedad. Venecia es una ciudad de arte flotante que ha inspirado culturas por siglos, pero ahora necesita el apoyo de nuestra generación y el de las futuras. Es necesario tomar consciencia de lo que está sucediendo, ver la magnitud de lo que pasa a causa del cambio climático, porque el tiempo se acaba. Los tesoros de arte en Venecia peligran por el aumento del nivel del agua. No es algo nuevo, pero ahora notamos su brusquedad.

OI: Desde su punto de vista, ¿Qué papel juega el arte en u tema como el calentamiento global?

LQ: Un artista no debe hablar solo de belleza, tiene que tomar su rol para concienciar, asumir un papel social, cultural… Una obra debe ser más que estética. Lo importante es conseguir que se hable del tema, que se genere un debate. El mayor potencial de una obra de arte reside en el efecto que causa en el espectador. El arte puede dar otro punto de vista a un problema, involucrar a la gente. Una imagen vale más que mil palabras.

“Una obra debe ser más que estética”

OI: ¿Cuál fue el proceso creativo en ‘Support’?

LQ: La idea era hacer un llamamiento a la humanidad, al deseo de salvarnos. Me imaginé unas manos que se están ahogando y están salvando simultáneamente. El palacio Ca’Sagredo es un monumento nacional que fecha del siglo XV y alberga numerosas obras de arte. Las manos apoyadas en su fachada son una manifestación del arte en apoyo al arte.

“Las manos apoyadas en su fachada son una manifestación del arte
en apoyo al arte”

Una obra que rompe con la estética veneciana

Una obra que rompe con la estética veneciana

OI: ¿Cómo le hicieron llegar la propuesta?

LQ: ¡No me lo propusieron!, fue idea mía. Estaba celebrando mi 50 aniversario en el Ca’Sagredo y comenté con la directora la idea de hacer emerger unas manos que sujetaran el edificio. Sonaba a utopía, puesto que nunca antes se había creado una obra que saliera de las aguas del canal. Hicimos la propuesta a la organización de la Bienal, y en primera instancia nos la rechazaron. Sin embargo, esa idea ya había calado profundamente en mi y estaba decidido a llevarla a cabo, así que me reuní con el alcalde de Venecia y empezaron a valorarlo. Mientras esperábamos una respuesta nos pusimos manos a a obra, y pocos días antes de la inauguración de la Bienal nos dieron la aprobación. Habíamos cubierto todos los gastos desde el principio, de no haberlo logrado hubiese sido un desastre.

“Me di cuenta de lo especial que era esta pieza por la expresión
de la cara de los transeúntes”

OI: Pero lo lograron.

LQ: Sí, después de todo pudimos instalar las manos en la fachada del hotel. Tuvimos que hacer un gran trabajo previo, más allá del aspecto creativo. Fue necesario hacer un estudio de ingeniería, tener en cuenta las condiciones del subsuelo, escanear el edificio para asegurar que su estructura aguantaría el peso de la escultura…

OI: Debió de ser emocionante ver cómo instalaron la escultura…

LQ: Fue un momento precioso. Transportamos las manos por el canal hasta la fachada del Ca’Sagredo y la gente se admiraba cuando las veía. Me di cuenta de lo especial que era esta pieza por la expresión de la cara de los transeúntes. Reportamos el proceso de instalación en las redes sociales y estas se incendiaron. Nunca había visto tanta repercusión por un trabajo mío. Anthony, mi hijo cuyas manos han servido de molde para crear ‘Support’, cortó la cinta en la inauguración. Fue realmente emocionante.

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