30 años de la (re)construcción del Pabellón Mies van der Rohe

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El Pabellón de Barcelona, diseñado por Ludwig Mies van der Rohe como pabellón nacional de Alemania para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, cumple este año sus tres décadas.

En 1980, el arquitecto y visionario Oriol Bohigas, quiso reconstruir dicho Pabellón, haciéndolo fielmente al pabellón que el alemán había levantado en Montjuïc. Tras obtener el permiso del autor, Bohigas impulsó la iniciativa desde la Delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona e Ignasi de Solà-Morales, Cristian Cirici y Fernando Ramos fueron los arquitectos designados para la investigación, el diseño y la dirección de la reconstrucción del mismo.

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Concepto

La radical composición del pabellón intentó representar la vanguardia de la República Alemana de Weimar (1919-33) y su recuperación tras la Primera Guerra Mundial. No era un pabellón para albergar a grandes multitudes, si no más bien, por sus modestas dimensiones y elegantes materiales, concebido para recibir distinguidos visitantes, como el rey Alfonso XIII. Más allá de su funcionalidad y propósito, el Pabellón Mies van der Rohe se convirtió entonces en un icono de vanguardia y modernidad.

Captura de pantalla 2016-06-16 a las 12.14.44Materiales y ubicación
De vidrio, acero y cuatro tipos distintos de piedra (travertinos romano, mármol verde de los Alpes, mármol verde antiguo de Grecia y ónice dorado del Atlas), se usaron los mismos materiales que los utilizados inicialmente en 1929 y, aunque habían pasado ya cinco décadas, el ideal de modernidad que expresaban entonces (y ahora) hacen de este edificio una obra de arte con un equilibrio estético, un perfecto uso de los materiales y un rigor geométrico único más allá de su funcionalidad.

El Pabellón Alemán, emplazado sobre un podio rectangular recubierto en travertinos (a la manera de los templos romanos), se ubica en el extremo oeste de la Plaza de Carles Buigas, un espacio transversal al gran eje monumental del Montjuic que vincula visualmente en ambos extremos a la Plaza España y el Palau Nacional. Y en la intersección de ambas direcciones, el espectáculo de la Fuente Mágica.

 

La mítica silla Barcelona

Mies van der Rohe diseñó, especialmente para el Pabellón, una silla a base de piel y perfil metálico que, con el tiempo, se convirtió en una obra clásica del diseño de mobiliario moderno del siglo XX. La estructura del mobiliario estaba realizada originalmente en acero inoxidable pulido, mientras que las superficies del asiento y el respaldo fueron hechas de cuero de piel de cerdo.

fotos: miesbcn.com

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