Los huevos de Pascua más lujosos del mundo

Los huevos de Pascua más lujosos del mundo

En la tradición de la Iglesia Ortodoxa Rusa, el lunes de Pascua se intercambian huevos y tres besos. En 1885, el zar Alejandro III encargó un huevo delicado y exquisitamente decorado como un regalo para su esposa para celebrar el día de Pascua. Pero este no era un huevo decorado cualquiera. Este fue el primer huevo Fabergé.

La casa de la joyería Fabergé fue fundada en 1842 por Gustav Faberge, padre de Peter Carl Fabergé, artífice del reconocimiento mundial de la compañía. Éste prendió de su padre las técnicas de orfebre y viajó por toda Europa absorbiendo inspiración de las célebres colecciones de arte de los italianos y franceses. Sus obras fueron expuestas en la Exposición Panrusa de Moscú de 1882 y recibieron la medalla de oro. A partir de ese año fue nombrado orfebre y joyero de la Corte Imperial Rusa y trabajó para otras muchas monarquías europeas.

Cuando la zarina abrió ese sencillo huevo esmaltado blanco, se encontró con una serie de exquisitas sorpresas. Primero; una yema redonda hecha completamente de oro, que se abría para mostrar una hermosa gallina de oro con rubíes como ojos, que a su vez, se abría y en su interior se encontraba una pequeña réplica de brillante de una de las coronas reales y un huevo de rubí.

los huevos de Pascua más lujosos del mundo

El Zar y Zarina estaban tan satisfechos con la creación de Fabergé, que la familia real convirtió el regalo en una tradición anual, la cual, años más tarde fue llevada a cabo por el hijo de Alejandro III y su heredero Nicolás II. La compañía es conocida por la creación de huevos de Pascua para la familia imperial entre los años 1885 y 1917. Año tras año, los huevos eran más y más elaborados, confeccionados con más piedras preciosas y con sorpresas interiores más ingeniosas.

Algunos huevos contenían impresionantes juguetes en miniatura funcionales dentro, como un tren de cinco coches, oro y platino o un pequeño pavo que podía mover sus alas. Otros huevos contenían réplicas del yate de la familia real o del palacio de verano favorito. Sirva de ejemplo el Huevo de la Coronación, regalo del zar a la zarina en el año 1897 realizado con esmalte de oro, sobre el que se han engarzado diamantes formando el escudo del águila imperial. En su interior hay una delicada réplica en oro del carruaje con el que Alexandra hizo su entrada en Moscú.

Los huevos de Pascua más lujosos del mundo

 

Esta tradición se mantuvo en la familia imperial rusa hasta su caída, motivada por la Revolución Rusa de 1917. En total, se crearon 69 huevos entre los creados a la familia real rusa y a otras familias de la aristocracia y burguesías industrial y financiera. Actualmente se conservan 62 de esas delicadas y ostentosas obras de Fabergé. El último hallazgo tuvo lugar en 2012. Un chatarrero que había comprado años antes una pieza de orfebrería por 13.300$ en un mercadillo, con intención de sacarse un buen dinero fundiendo el metal, descubrió años más tarde que se trataba de un huevo imperial Fabergé que tasado por un experto en 33 millones de dólares. Sin duda, ese huevo de Pascua contenía una gran sorpresa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *